Invasión a la intimidad

Ery Acuña/ En la Raya
La osadía del Señor Equis de divulgar por Tik Tok los rostros de quienes visitaron la famosa Zona Galáctica de Tuxtla Gutiérrez, y de las mujeres que ahí trabajan, lo condenó a expulsar la paz de su conciencia. El sujeto ya borró los videos de su cuenta y hasta pidió disculpas. Pero el asunto no queda ahí, y no debe quedar así. La Fiscalía General del Estado emprendió la cacería del sujeto osado, y es muy probable que sea detenido, y debería ser sancionado por exponer a las mujeres que, según sus necesidades y preferencias, decidieron salir adelante de la forma que así lo deseen.
Esto me recordó, que cuando aún no había redes sociales, unos 15 años atrás, en la Ciudad de México se volvió un escándalo la venta de CDs en los lugares de fayuca, como Tepito, donde se vendían contenidos de visitas a moteles de la capital del país.
La gente se arremolinaba para comprar por montones los discos compactos que se vendían como pan caliente, dejando jugosas millonadas de pesos a los delincuentes que se atrevieron a profanar la intimidad de las personas, sobre todo de las mujeres que tomaron ese camino, y a quien Cristo defendió con sus famosas palabras: “quien esté libre de pecados que arroje la primera piedra”.
Las publicaciones de la personas exhibidas en Tik Tok, indentificado como “soyequis66”, se volvieron virales, y aunque ya pasaron varios días de esas publicaciones se sigue haciendo sorna de este atrevemiento delincuencial.
La invasión a la intimidad debe ser sancionado por lo que la Fiscalía debe atrapar al delincuente que se atrevió a invadir lo más sagrado de una persona: su intimidad, porque ni los clientes ni las vendedoras de caricias están cometiendo delito alguno, salvo la conciencia y la moral con la que cada uno camina y actúa cada día de la vida.




Los derechos de inclusión, el gran tema de las elecciones del 2021: IEPC
Parlamento Juvenil 2019, espacio para el análisis y participación democrática
Candidato del PRI al Gobierno de Zacatecas y su esposa ocultan compra de residencias en Miami